La Sociedad del Duelo

27 February 2010

Presentación “Por favor, sea breve 2” en Barcelona

Filed under: varios — gines @ 2:52 pm

El próximo viernes 5 de marzo a las 19,30 horas se presenta en Barcelona el libro de microrrelatos “Por favor, sea breve 2”. El acto tendrá lugar en el mítico L’Astrolabi (c/ Martínez de la Rosa 14) con Jordi Cantavella como anfitrión. Se darán cita junto a Clara Obligado, los escritores Flavia Company, Ginés Cutillas, Patricia Esteban Erlés, David Roas, Care Santos y Carlos Vitale.

Una amplia gama de cervezas, buena música, actuación musical en directo a partir de las 10 de la noche y muchas lecturas… y alguna que otra sorpresa.¡Os esperamos a todos!

Contacto con prensa
Jornada de entrevistas a lo largo del día 5
Teléfono +34 91 522 72 51
Email prensa@ppespuma.com

26 February 2010

Los paisajes sonoros en Radio Nacional

Filed under: varios — gines @ 12:14 am


Mañana, 27 de Febrero, Radio Nacional de España, Radio Clásica dedicará su programa La Casa del Sonido al proyecto que desarrollaron conjuntamente en el marco del Festival Internacional de Música y Danza de Granada y con la colaboración del la Asociación del Diente de Oro.
El programa será a las 14:00 horas.

Fecha:
Sábado, 27 de febrero de 2010
Hora:
14:00 – 15:00
Lugar:
Radio Nacional de España, Radio Clásica

Autores Invitados: Jesús Ortega, Miguel Ángel Arcas, Ángel Talián, Carmen Cordoba, Erika Martínez, Juan Andrés García Roman, Alejandro Pedregosa, Mónica Francés, Andrea Perciaccante, Miguel Ángel Cáliz, Valeria Tittarelli, Alexis Díaz Pimienta, Ginés S. Cutillas, Isabel Mellado, Cristina García Morales, Trinidad Gan, Javier Benítez y Cristina Gálvez.

Sobre los paisajes sonoros de: Antonio Caba, Santiago Pérez Soriano, Manuel Miguel Mateo, Pola Roca Rodríguez, Ángel Espartero y Gerhard Illi.

Coordinación del evento: Marta Badia.

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25 February 2010

La extraña

Filed under: Un koala en el armario — gines @ 12:07 am

La extraña. Ilustración: Miquel Rof

La extraña. Ilustración: Miquel Rof

Voz: Iza y Héctor
Ilustración: Miquel Rof


                   

24 February 2010

Cuna

Filed under: Parafraseando — gines @ 2:39 pm

Compré todo lo necesario para amarte. Una pelota hinchable y siete alcayatas. “Hoy no es mi cumpleaños”, me dijiste. “Da igual. Ábrelo”, insistí. Rompiste el papel de mala gana y apareció la pelota desinflada. En otro paquete diminuto estaban las alcayatas. Hasta aquella mañana, yo ni siquiera sabía que se llamaban alcayatas. Por eso me gusta entrar a la ferretería. Echar un ojo por ahí y cuando me decido, pedirle al encargado que me ponga siete de eso. “¿Siete alcayatas?”. “Exacto. Siete alcayatas”, pronuncio por primera vez y una bandada de gorriones remonta el vuelo desde mi estómago. Los nombres suelen ser más bellos que las cosas. Me gustan especialmente Bernardo y tachuelas. Pero no puedes llamar a nadie Bernardo Tachuelas. He aquí la esclavitud de las palabras. Estuve a punto de conocer a un Bernardo y conocí unas tachuelas, que son como las chinchetas aunque no es necesario que su cabeza sea circular y chata. Algo sin complicaciones. Lo que puedo ofrecerte. También una pelota de playa. “¡Vamos, hínchala!”, te animé. Y empezaste a soplar. Supongo que los dermatólogos ya han estudiado este fenómeno. La tersura que gana terreno a las arrugas. La posibilidad de rejuvenecer un rostro soplando por sus narices. Tú, sin embargo, no parecías contento. Tenías miedo. Miedo de que explotara. Esta vez no lo hizo y vimos que el balón traía dibujado un perro con un cubo entre los dientes, un perro con un cubo entre los dientes, un perro con un cubo entre los dientes. Un motivo que se repetía en el ecuador del balón. “¡Abre el otro, venga!”, te apremié. Suspiraste resignado y tus dedos se hicieron torpes con el minúsculo envoltorio. Al final, arrancaste el celo con los dientes y te pinchaste. “¡Mierda!”, dijiste. Tu boca empezó a sangrar y yo te traje alcohol y agua del grifo. Estabas tan apurado que untaste el algodón en el vaso y bebiste del bote. “¡Mierda!”, escupías. La situación no dejaba de ser graciosa y yo lamenté la falta de consistencia de tus encías de pladur. “Si la alcayata se hubiera afianzado en tus premolares podríamos colgar un cuadro”, bromeé. “¡Has vuelto a beber!”, me soltaste. “¡Mira quién habla. El señor que acababa de echarse un trago de alcohol desinfectante!”, respondí. Luego me puse a llorar. Porque hago todo lo que puedo. Te lo juro. Porque esto es todo lo que puedo ofrecerte: un balón de plástico y siete alcayatas de acero o de latón, de rosca o de clavar, grandes o pequeñas. Me llevé las estándar porque según el ferretero, valían para cualquier cosa. También para demostrarte mi amor. Qué otra cosa propones con el dinero que me dejas. Bloqueaste mi cuenta por lo de mi afición al vino, por lo de mi afición a las tragaperras del ‘Roxi Palace’, por lo de olvidar dinero en los sombreros de los mendigos. El otro día, el día más frío de este invierno, crucé los porches donde duermen y uno de ellos, agarrado a un cartón de vino, gritó: “si sigue nevando así, me voy a misa de una a dar pena”. Te he regalado tantas veces la misma cosa… La misma pluma envuelta en Navidad y vuelta a envolver la Navidad siguiente; el mismo disco de Eric Clapton remasterizado por otra compañía; un beso igual a otro beso y en cada sexo, los mismos labios. Seamos honestos. No estoy borracha por haber bebido. Bebo porque estoy borracha. Borracha, ebria, embriagada de las flores del cementerio y de esas otras. Las que tú me regalas por mi cumpleaños. Cada doce de junio, esa docena de rosas que son como una afrenta. Como si me dijeras: “esto sí que es un regalo. Aprende”. Y tú tienes que conformarte con siete alcayatas y un balón. Papel de lija a fin de mes, cuando sólo me quedan sesenta céntimos. “Para regalo, por favor”, le digo al ferretero. A base de ponerte algodón entre el labio y la encía, dejaste de sangrar. A base de concentrarme en tu herida, dejé de llorar. Entonces me sorprendiste. “Toma”, me entregaste otro sobrecito. Siete hembrillas de hierro cincado. Siete hembrillas estándar para mis siete alcayatas estándar. Las clavamos en la pared del pasillo. ¿Qué prenderemos de ellas? ¿Láminas de jazz? ¿Acuarelas? ¿Aprovechará una araña la infraestructura para tejer su red? De una patada, enviaste el balón al cuarto del fondo. Giraba en una esquina y al girar, daba la impresión de que el perro con el cubo entre los dientes se ponía a correr. Nada más que una ilusión. La cuna vacía. Alisé un pliegue de la colcha y tú pusiste una mano en mi vientre. “Sólo te necesito a ti”, me besaste. Y yo qué sé. Yo qué sé. Si ahora nevara, si no dejara de nevar hasta el mediodía, iría a misa de una. A dar pena.

* Con esta misiva, la escritora zaragozana Isabel González ha ganado la VIII edicición del Concurso Antonio Villalba de cartas de amor, organizado por la Escuela de Escritores, en el que han participado 1.131 textos, procedentes de 33 países.

(Cuna – Isabel González. Texto extraído del blog La nave de los locos y reproducido aquí con permiso de la autora.)

I want you

Filed under: Parafraseando — gines @ 3:53 am

(I want you – Bob Dylan en la película de Todd Haynes I’m not there)

23 February 2010

Una vez a través de una lente

Filed under: Parafraseando — gines @ 12:01 am

Supongamos que un personaje, en uno de los cuentos que tú y yo escribimos, intentara imaginar su origen e ir más allá de lo que sabe de su destino en un momento dado del cuento. Sus pesquisas, sus especulaciones, le conducirían a unas hipótesis (el infinito, el azar, lo indeterminado, el libre albedrío, el espacio y el tiempo curvos…) muy parecidas a las que llegan los pensadores cuando especulan sobre el universo.
Por ello es continuo el tránsito entre la metafísica y la narración.
La idea de que la vida, tal y como la vivimos, es un cuento que está siendo contado, es una idea recurrente. El racionalismo rechazó esta noción y propuso que las leyes de la naturaleza eran inevitablemente mecánicas. (…).
Lo que nos separa de los personajes de nuestros cuentos no es el conocimiento, objetivo o subjetivos, sino su experiencia del tiempo en el cuento que estamos escribiendo. Esta separación nos otorga a los contadores de cuentos el poder de saberlo todo; pero, al mismo tiempo, nos deja inertes: en cuanto iniciamos la narración perdemos el control de nuestros personajes. Nos vemos obligados a seguirlos, y esta persecución se realiza enteramente a través del tiempo que ellos están viviendo y que nosotros vigilamos.
Este tiempo, y por ende la historia contada, les pertenece. Y sin embargo, el sentido del cuento, lo que hace que merezca la pena contarlo, es lo que vemos y lo que nos inspira, precisamente porque estamos más allá de su tiempo.
Aquellos que leen o escuchan nuestros cuentos lo ven todo como a través de una lente. Esta lente constituye el secreto de la narración y queda triturada tras cada nueva historia; triturada entre lo temporal y lo atemporal.
Nosotros, los contadores de cuentos, somos los secretarios de la muerte, y lo somos porque en nuestras breves vidas de mortales nos encargamos de triturar esas lentes.

(Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos – John Berger)

22 February 2010

La dama y la muerte

Filed under: Parafraseando — gines @ 12:24 am

(La dama y la muerte – Corto realizado en Granada que opta a los Oscar de este año)

18 February 2010

El silencio de las fábricas

Filed under: Un koala en el armario — gines @ 1:43 am

El silencio de las fábricas. Ilustración: Miquel Rof

El silencio de las fábricas. Ilustración: Miquel Rof

Voz: Marta Badia
Ilustración: Miquel Rof


                   

Felicitats Cabanyalers!!!

Filed under: varios — gines @ 12:01 am

El Constitucional suspende los derribos en El Cabanyal

El Ayuntamiento de Valencia no podrá derribar casas en el barrio marinero de El Cabanyal de momento. El Tribunal Constitucional ha admitido hoy a trámite el recurso que el Gobierno interpuso el pasado día 1 contra el decreto ley del Ejecutivo valenciano que permite la demolición de edificios en la zona y ha acordado suspender la vigencia de la norma aprobada por el Consell de Francisco Camps. El Ministerio de Cultura ordenó a principios de enero la paralización del plan que impulsa la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, del PP, para prolongar una gran avenida hasta el mar a través del barrio al considerar que el proyecto supone un expolio al patrimonio histórico y artístico. Para sortear esa orden, que exigía también el cambio del plan para respetar el singular entramado de calles de El Cabanyal declarado Bien de Interés Cultural (BIC), el Consell aprobó un decreto ley que, en opinión del Gobierno, invade las competencias estatales sobre el patrimonio.

Noticia en El País

17 February 2010

Take this waltz

Filed under: Parafraseando — gines @ 1:58 am

(Take this waltz – Leonard Cohen)

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